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Diego
Oquendo en su laberinto
Por Rubén Darío
Buitrón
¿Quién
entrevistó a quién? Este miércoles 14, de 7h00 a 9h00, el
periodista Diego Oquendo y el presidente Rafael
Correa estuvieron en Radio Visión. Hubo muchas señales para la
duda, para quedarse con la incertidumbre acerca de quién
entrevistó a quién.
Primera señal:
Diego Oquendo no fue Diego Oquendo, pero Rafael Correa sí fue
Rafael Correa.
Segunda: Rafael
Correa (qué duda cabe) es un experto en el ring de la retórica.
Apenas pisa la lona se va contra su retador, le lanza el primer
golpe, busca ponerlo contra las cuerdas, no deja de golpearlo,
persiste hasta casi dejarlo K.O.
Tercera: ¿Cómo
fue posible que un periodista con la enorme experiencia de Diego
Oquendo perdiera la iniciativa, perdiera el control, se dejara
imponer la agenda? La idea de escuchar el enfrentamiento entre
dos colosos se diluyó rápidamente. Hubo un coloso: Rafael
Correa. Un solo coloso. Rafael Correa fue muchísimo mejor
preparado que Diego Oquendo. Y, como suele hacerlo siempre,
entró atacando. ¿Diego Oquendo esperaba otra cosa? ¿Por qué no
repreguntó más? ¿Por qué dejó que Rafael Correa no le
respondiera algunas preguntas o lo evadiera? ¿Por qué no aclaró
cosas que ha dicho Rafael Correa sobre Diego Oquendo en las
cadenas sabatinas presidenciales? ¿Por qué Diego Oquendo no fue
mejor documentado, incluyendo audios con discursos y
declaraciones anteriores del Presidente? ¿Por qué optó por el
personalismo (declaración patrimonial, impuestos, un libro
autografiado) en lugar de preguntar desde el interés de
la gente?
Cuarta:
Alrededor de las 8hoo, más o menor por la mitad de la
entrevista, empieza a circular por internet un correo, firmado
por una mujer, con fuertes epítetos contra Diego Oquendo y “los
periodistas mediocres y corruptos”. Mientras Diego Oquendo
mantenía un tono cordial, a veces reverencial y poco
confrontativo, el mail condenaba a Diego Oquendo por una
presunta falta de respeto a la majestad del Presidente. ¿Fue un
correo preparado con anterioridad? ¿Esperaba el Gobierno que
Diego Oquendo arremetiera contra Rafael Correa y por eso tomó
precauciones?
Quinta: En la
tarde, Diego Oquendo va al programa de su hija Michelle (Desde
mi Visión). Ahora el personaje es él y el tema es la entrevista
de la mañana con el Presidente. ¿Era necesario contar al público
los entretelones del diálogo con Rafael Correa o Diego Oquendo
sintió que quedó en deuda con su audiencia? ¿Por qué fue
importante narrar cuestiones obvias como la presencia de
militares, escoltas, asistentes, funcionarios y muchísima gente
alrededor de Rafael Correa? ¿Por qué fue importante decir que a
momentos Diego Oquendo parecìó intimidado? ¿Por qué no lo dijo
durante el programa?
Sexta: El
preguntador no fue lo suficientemente preguntador. El
respondedor no fue lo suficientemente respondedor.
Séptima: A la
mañana siguiente (24 horas después) Diego Oquendo recupera su
talante, se muestra firme, decidido, increpante, rotundamente
crítico con el Gobierno. Pero ya no tiene al frente a Rafael
Correa.
Séptima: Me
queda una frase icónica, dicha con profunda ironía por Rafael
Correa cuando Diego Oquendo intentaba repreguntarle algo sobre
Abdalá Bucaram y el Presidente no respondía: “Ja, ja, ja. Don
Diego, por favor, no pretenda robarle los huevos al águila”.
Diego Oquendo,
un veterano de grandes entrevistas suspicaces, esta vez perdió
la pelea antes de subir al ring.
Pero el público,
que esperaba mucho de los dos, fue el que más perdió.
Entérese:
Lo que se expresa del Libro "Absurdos
Cotidianos"
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