|

rubendariobuitron@yahoo.com
Ojalá me equivoque
Rubén Darío Buitrón
Pido perdón a
los ciudadanos honestos y esperanzados y crédulos si me equivoco. Pido perdón
al país si me equivoco.
Percibo que
somos anónimos peones de un ajedrez maquiavélico manejado desde arriba, desde
distancias y lugares inaccesibles e incomprensibles para quienes no tenemos
poder, que no estamos al mando de nada, que no trazamos estrategias para
controlar espacios físicos o personas o territorios o recursos.
No creo en la partidocracia
corrupta y en los poderes económicos que se llevaron en peso el país en los
últimos 30 años. Pero también me resulta difícil creer en la palabra de quienes
se jactan de que el correísmo es el amanecer tras la larga noche neoliberal.
Cuando asumió
el poder el actual gobierno muchos ciudadanos creímos que empezaría a
construirse y a ponerse en vigencia una nueva ética política, una nueva manera
de distribuir los recursos económicos, una nueva manera de concebir, gestar y
parir el país que queremos la mayoría de ecuatorianos, una nueva manera de
entender el debate, la deliberación, la crítica, la reflexión, el pensamiento
diferente, la libre circulación de las ideas.
Sin embargo,
percibo que el gobierno del presidente Rafael Correa muestra fisuras
precisamente en la forma cómo intenta cambiar las estructuras del estado y en
la manera en que asimila los conceptos y los puntos de vista discrepantes.
Llamar
mentirosos a tres medios porque recogen lo que ocurrió en la Plaza de la
Independencia entre el mandatario y los taxistas no tiene relación con una
presunta actitud tolerante y abierta de quienes manejan el poder político.
Quienes
vieron por televisión lo que ocurrió esa mañana saben que lo que contaron
aquellos tres medios fue lo que ocurrió: los choferes abucheando al mandatario
cuando dijo que los “taxi amigo” también tienen derecho a trabajar y el jefe de
estado, con su estilo, sonriendo irónicamente mientras decía por el micrófono
“están equivocados de presidente, a mí no me amenacen”.
¿Cuál fue la
mentira de los medios impresos que contaron estos detalles? ¿Qué tipo de
periodismo quiere el economista Correa? ¿Entiende que la prensa no puede ni
debe ser funcional y caja de resonancia del gobierno de turno? Luego de la
experiencia por la crisis con Colombia, ¿no fue él quien criticó a los medios
de ese país alineados con el gobierno del presidente Uribe?
En la
Asamblea suceden cosas parecidas.
Percibo que
la mayoría de asambleístas, de la tendencia del Primer Mandatario, hace y
deshace los mandatos y los proyectos de artículos constitucionales sobre la
base de encuestas pre-electorales.
Percibo que
tanto el gobierno como los asambleístas del oficialismo están dispuestos a
renunciar a su ideología y a sus principios (e incluso a su propio proyecto) si
lo que lanzan como globo de ensayo no gusta a la mayoría y, por tanto, no
conviene para los planes de ganar el referendo y consolidar por mucho tiempo su
poder.
Son
percepciones personales. Mis percepciones. Ojalá me equivoque.
TODOS LOS DERECHOS
RESERVADOS A LVCRADIO.COM |